
Justificación
La presente investigación busca el probar que las hipótesis planteada en esta investigación sean puestas a prueba para así poder comprobar siestas nos ayudaron a alcanzar los objetivos plateados anteriormente La deserción escolar es un problema educativo que afecta al desarrollo de la sociedad, el interés radica en conocer las causas o factores que inciden en la toma de decisión de un estudiante para abandonar su proyecto de formación, se pretende hacer por medio de esta investigación el encontrar las principales causas que llevan a un alumno de nivel primaria a abandonar sus estudios, profundizar en dichas causas y una vez analizado las causas de la misma.se le llama Deserción escolar al término comúnmente utilizado para referirse al abandono escolar. Se trata de aquella situación en la que el alumno después de un proceso acumulativo de separación o retiro, finalmente, comienza a retirarse antes de la edad establecida por el sistema educativo sin obtener un certificado de escolaridad.
El abandono escolar o la deserción son dos conceptos que se han utilizado para referirse a un fenómeno de la educación secundaria que tiene que ver con el hecho de que un gran número de jóvenes se retiran de las aulas y del sistema educativo. El abandono escolar es un fenómeno en el que concurren muchos factores, unos considerados condicionantes del fenómeno y otros estructurales, determinantes. La deserción escolar seda principalmente por falta de recursos
económicos y por una desintegración familiar. Es un fenómeno social ocasionado por diversas causas ya sean políticas, económicas, familiares, etc. Lo cual debe ser estudiado detenidamente para determinar las posibles soluciones, así como también su prevención.
Por tanto la deserción escolar tiene como factores principales la falta de economía, existen una gran cantidad de personas que no cuentas con un sustento económico fijo en sus hogares, y se ven obligados a dejar de estudiar para salir a trabajar y ayudar a sus familias, así como también existe el desvío de recursos en las comunidades de zonas rurales en donde no se cuenta con una institución donde los niños puedan acudir a clases, y los pocos lugares donde llega a ver una escuela no cuenta con lo necesario para su sustento ni la calidad de enseñanza, podemos observar en esta investigación que la deserción escolar tiene muchos factores desde la familia, la comunidad las sociedad , y el gobierno y la falta de apoyo, pero uno de los más importantes es el autoestima que se forma en los alumnos ya que una gran cantidad de ellos suelen sentirse tristes o agredidos ya sea física o psicológicamente, la inseguridad que se forma en ellos es muy grande y esto los lleva a dejar la escuela y ano sentirse capases de terminar sus estudios.
Para ello en nuestra investigación fue de suma importancia conocer los factores más importantes de la deserción escolar para así poder dar a conocer este tema que es de suma importancia ya que se está volviendo un gran problema porque estamos formando a niños que serán ciudadanos del mañana y que necesitan tener un base y formación de conocimientos.
Hipótesis:
La hipótesis generada tras la observación e investigación
de la deserción escolar en alumnos de educación primaria, concluyó en la
clasificación de cuatro situaciones generales:
La mayoría de los estudiantes no continúan la educación
primaria por motivos económicos.
Existen estudiantes que deciden abandonarla por problemas
de aprendizaje y escaso rendimiento.
El entorno en el que se desarrollan socialmente los alumnos
influye de cierta manera en su formación, y surgen problemáticas sociales tales
como la drogadicción o las influencias negativas de sus amistades.
Último factor y claramente no menos, importante, el entorno
familiar en el que se desarrollan los alumnos.
Marco teórico:
Deserción escolar es un término comúnmente utilizado en América Latina, para referirse al abandono escolar. Se trata de aquella situación en la que el alumno después de un proceso acumulativo de separación o retiro, finalmente, comienza a retirarse antes de la edad establecida por el sistema educativo sin obtener un certificado de escolaridad. El abandono escolar o la deserción son dos conceptos que se han utilizado para referirse a un fenómeno de la educación secundaria que tiene que ver con el hecho de que un gran número de jóvenes se retiran de las aulas y del sistema educativo. El abandono escolar es un fenómeno en el que concurren muchos factores, unos considerados condicionantes del fenómeno y otros estructurales, determinantes.
Deserción precoz: cuando un estudiante abandona un programa antes de comenzar habiendo sido aceptado.
Deserción temprana: cuando se abandona el programa durante los primeros cuatro semestres.
Deserción tardía: entendida como abandono desde el quinto semestre en adelante. El enfoque espacial de Vásquez et al (2003) indica que de hecho hay una diferencia entre: Deserción total: cuando el alumno abandona por completo un plan educativo y decide no regresar.
Deserción parcial: cuando el alumno hace lo que generalmente se conoce como una baja temporal y cuando se siente seguro regresa al programa educativo para continuar con sus estudios.
- Entorno familiar:
Violencia Intrafamiliar
La violencia intrafamiliar, es un mal que aqueja a muchas partes del mundo. Es un mal de salud pública, pues daña a las víctimas, y estas deben de ser tratadas médica y psicológicamente. También, es un mal social, pues corroe las buenas costumbres que deben ser las bases de la sociedad y las cambia por “valores y costumbres” deformados y viciados por la violencia, el machismo y el abuso. Este artículo constará de dos acápites, siendo el tema central “La violencia intrafamiliar”: cómo enfrentarla y tomar acciones acertadas para ir disminuyendo paulatinamente, cuáles son las repercusiones psicológicas y qué se debe hacer para evitarla. La violencia Intrafamiliar es uno de los aspectos más significativos e influyentes en nuestras sociedades y que, tristemente, ha venido incrementando a través de los años. Este mal siempre ha existido y ocasionado graves problemas a nivel social, y también en lo personal, a nivel físico y emocional. Pero muchas veces no se le daba la importancia que ameritaba, las victimas lo sufrían en silencio e, incluso, no se tomaban las medidas pertinentes en relación a este tema. El conocimiento real de la incidencia de este tipo de violencia, se ve principalmente obstaculizado por el halo de permisión y aceptación social que, tradicionalmente, ha ido asociada al sufrimiento de mal tratos, por parte de una figura perteneciente al ámbito familiar.
Por tanto, podemos decir que la violencia intrafamiliar es un ciclo que se repite constantemente, donde los más afectados son los hijos, convirtiéndose de esta manera en futuros maltratados y/o mal tratadores. Cuando el niño o la niña presencian cualquier tipo de violencia en el hogar, aprende la forma, muchas veces equivocada, de cómo se responde a las agresiones; así pues, cuando éste sea grande y tenga su propia familia actuará, posiblemente, de la misma manera que sus padres.
Como definición tenemos que: la violencia intrafamiliar, es cualquier acto o acción que provoca daños físico, sexual o emocional. Es también actuar de manera intencional para dominar o someter alguien a su control, manifestándose a través de: Violencia física (golpes, patadas, empujones, etc.) Violencia emocional (palabras hirientes, humillantes, dolorosas, etc.) Violencia
Sexual (obligar a realizar prácticas no deseadas o que generen dolor) y de las cuales traen aparejadas situaciones de inestabilidad e inseguridad al grupo familiar. Siendo las victimas más comunes, aquellas que, por sexo, edad, condiciones físicas, desventaja económica o cultural, no pueden defenderse por sí mismo o llegan a creer que no tienen las herramientas para hacerlo.
“Repercusiones psicológicas de la violencia intrafamiliar”:
Como es de esperarse, todo acto de violencia trae consecuencias o secuelas graves que repercuten de manera significativa, en la vida de quien la padece, sobre todo, los que son más vulnerables a ella. Siendo las mujeres, los niños, los ancianos y las personas con capacidades diferentes, las principales víctimas de la violencia dentro de la familia.
Afecta a la familia, como grupo organizado y a sus integrantes, debilitando las buenas relaciones familiares y armonía que debe de existir, para un buen funcionamiento de su entorno. En la medida que se vivencia ciertos valores negativos, como la falta de comunicación, la falta de respeto, entre otros aspectos, se puede obtener como consecuencia el rompimiento de la unión como pareja, también puede generarse el abandono del hogar, pues la violencia afecta intrínsecamente las relaciones de parejas.Enfocándonos en cuáles son las consecuencias o repercusiones de la violencia intrafamiliar en los niños tenemos que, la exposición a la violencia familiar constituye, a nivel general, un grave riesgo para el bienestar psicológico de los menores, especialmente si, además de ser testigos, también han sido víctimas. Estudios realizados en diversos países, con distintos investigadores, obteniendo similares resultados, han demostrado que los niños expuestos a la violencia en la familia, presentan más conductas agresivas, antisociales, y generadoras de miedo e inseguridad, incertidumbre, problemas de estados ansiosos, tristezas, aislamientos, problemas de concentración y bajo rendimiento escolar.
Existen hogares que llevan bastante bien las dificultades económicas y otras que realmente no las soportan pues sobre esta realidad de dinero apoyan y descargan otro montón de deseos y esperanzas. Muchas veces la responsabilidad económica recae en un solo miembro de la familia, puede ser la madre, el padre, el hijo mayor que trabaja, etc. Y empieza una demanda irracional contra esta persona, sin considerar sus propias necesidades personales y sin pensar en el esfuerzo diario que hace por los demás. Los otros se colocan en una posición demandante sin aportar en nada a la economía familiar. Otras familias se organizan sintiéndose un equipo en el que todos están incluidos. Inclusive los hijos deben, llegada cierta edad, aportar para el bien común, creando vínculos más solidarios. Es necesario poder observar la existencia de situaciones donde el uso del dinero que sirve como un medio para agredir al grupo familiar o cómo este grupo descalifica a uno de sus miembros:
- Hombres y mujeres criticados por sus sueldos bajos.
- Situaciones imprevistas que hacen que la familia ataque al que no puede proveer.
- Mala organización de la economía familiar.
- Despidos inesperados por los cuales el familiar además de sentirse mal en lo personal carga con la culpa y la demanda de los demás.
- Problemas personales de uno de los miembros (ludopatía, adicciones, personalidad irresponsable, etc.)
Una de las cosas más importantes que una familia debe saber es en qué posición de afecto se encuentra cada uno, y cómo desde esa necesidad de cariño, de posesión, de frustración, de rabia o de comportamiento solidario va a relacionarse con la economía en casa. Si los miembros de la familia se quedan en la posición de que es “el otro el que tiene que resolver el problema” entonces la crisis se hará inminente y la parte económica terminará siendo el mejor vehículo para destrozar la familia.
Otro punto de vista de los problemas económicos familiares:
Los problemas económicos forman parte de la rutina cotidiana de muchos hogares en los que solo uno de los dos trabaja y tiene un sueldo bajo, o también, en los que los dos miembros de la pareja están en desempleo. Los problemas económicos son una realidad, en ocasiones invisible porque quienes sufren una situación así, tienden a ocultarla y taparla por vergüenza, o también, por miedo a no recibir ayuda. Con la llegada del mes de septiembre, y de los gastos extra de la vuelta al cole, los problemas económicos se agravan mucho más, precisamente, porque todo gasto imprevisto se convierte en un bache difícil de soportar cuando la economía doméstica no atraviesa una buena etapa. Lo cierto es que existen padres que no pueden comprar a sus hijos todo el material escolar necesario.
La Sexualidad
Este periodo, que ocupa aproximadamente la horquilla entre los 11 y los 19 años, está plagado de cambios muy significativos en el desarrollo de la persona. Cobran una significativa importancia el entorno social, sus normas y los modos de afrontar y resolver los conflictos propios del desarrollo.
La pubertad es un periodo bisagra que queda solapado entre la infancia y la juventud. Su inicio ocurre entre los 11 y 13 años, tanto para las niñas como para los niños. En términos biológicos, la pubertad se refiere a la fase en la que los niños y niñas presentan su desarrollo sexual. Después llegan los cambios mentales y psicológicos, necesarios para afrontar la vida adulta. Conviene distinguir al adolescente de los adultos y de los niños. No son 'niños grandes', ni 'adultos inmaduros'. Son adolescentes que requieren de especial atención, debido a que empiezan una etapa de grandes expectativas en la que adquieren su propia identidad. Si el inicio de la pubertad comienza antes de los 8 años, se considera prematuro. Si no llega hasta los 14 años, se califica como tardío. En ambos casos conviene consultar con el médico. En la adolescencia se produce la disonancia entre qué valores asumir como propios, cuáles rechazar y cuáles conservar de los recibidos por el padre y la madre.
El inicio de las relaciones sexuales
Una duda que comparten adultos y jóvenes es cuándo se deben iniciar las relaciones sexuales, más si éstas incluyen el coito, lo que implica riesgo al embarazo y mayor peligro de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Preocupa en especial el cómo saber el momento adecuado para iniciarse. Aunque, en realidad, los comienzos son muy paulatinos: cogerse de la mano, un beso en la cara o en la boca, caricias.No obstante, al final la duda se concreta en saber cuál es la edad buena para empezar las relaciones sexuales completas. Lo ideal es que se llegue a ese momento preparado psicológicamente y que tanto el protagonista como sus progenitores y educadores lo interpreten como un acto de responsabilidad y libertad. Por lo tanto, la respuesta a esa duda no se puede reducir a ofrecer una edad para iniciarse, porque el criterio cronológico no siempre se corresponde con la madurez afectiva. La respuesta supone un análisis de la situación que comprende diferentes factores.
En primer lugar, el adolescente debe analizarse a sí mismo y descubrir cuál es su actitud personal ante el sexo, así como si es responsable para asumir las consecuencias de mantener relaciones sexuales con otra persona. Debe ser lo suficientemente maduro o madura como para adquirir una protección adecuada para prevenir un embarazo y enfermedades de transmisión sexual. Pero también hay que ser maduro para hacer frente a unas respuestas emocionales y complejas, muy importantes para definir el futuro comportamiento. Se inician los desengaños amorosos, el enamoramiento, la necesidad del otro.
En primer lugar, el adolescente debe analizarse a sí mismo y descubrir cuál es su actitud personal ante el sexo, así como si es responsable para asumir las
consecuencias de mantener relaciones sexuales con otra persona. Debe ser lo suficientemente maduro o madura como para adquirir una protección adecuada para prevenir un embarazo y enfermedades de transmisión sexual. Pero también hay que ser maduro para hacer frente a unas respuestas emocionales y complejas, muy importantes para definir el futuro comportamiento. Se inician los desengaños amorosos, el enamoramiento, la necesidad del otro.
Después llega el análisis del otro, es decir, de la persona con la que se va a tener relaciones. Hay que estar seguro de que ofrece confianza y respeto. Debe ser una persona adecuada con la que compartir la intimidad, y a la que se llega desde la plena libertad, no con el propósito de satisfacer los deseos del otro sin conocer los propios.
Para terminar, merece la pena reflexionar sobre la familia, el entorno y el grupo. Las relaciones sexuales pertenecen a la intimidad de las personas, y por ello no hay obligación de compartir con los demás detalles sobre ellas, salvo si se quiere hacer o se necesita hacerlo; mucho menos seguir los dictámenes de los otros sobre el ejercicio de la sexualidad. Los amigos lo son en la medida en que respetan al prójimo y no le llevan a hacer cosas que no quiere o no está seguro de querer. A los padres y madres, por lo general, les costará entender a sus hijos como seres sexuales. Esto resulta comprensible pero no debe empujarles a cortar la libertad de sus hijos.
Entorno social:
Autoestima:
Si a esto se le agrega que nuestros estudiantes hispanos, además, enfrentan problemas de desmotivación por creer que nada van a lograr graduándose de la Preparatoria si no pueden acceder a la universidad por falta de recursos económicos o documentos -si es que no nacieron en este país- tenemos el cóctel perfecto para que abandonen la escuela. También que estén conscientes de que el ganar no lo es todo, es dejar el 100 por ciento del esfuerzo en el campo y si no es suficiente pues ni modo, tú tienes que estar satisfecho con lo que hiciste", dijo.
El secretario agregó que "como toda problemática social debe ser abordada desde un paradigma de complejidad y pensando en un trabajo intersectorial. Si la escuela sola no puede, ni tampoco un área del gobierno, un padre o una madre, entonces es necesario que haya cada vez mas una noción de trabajo en equipo". Entre las acciones que se mencionaron como desarrolladas por la Secretaría de Adicciones en 30 establecimientos escolares en toda la provincia, de los más de 1.480 existentes, figuraron la guía de buenas prácticas, acompañamiento al programa de apoyo escolar, capacitación de docentes y los talleres focalizados en alumnos y padres. Atentos a cada una de las explicaciones del funcionario y su equipo, los pedidos de los diputados no faltaron. En este sentido, la diputada por Orán, Norma Lizárraga, dejó en claro su postura: "El protocolo no está dando resultados porque estamos superados". Convencidos de que la solución no se trata de medidas momentáneas sino como parte de un proceso, los integrantes de la repartición coincidieron en la necesidad de prevención no solo desde la escuela, sino vista como un abordaje comunitario. La violencia en las escuelas se presentó durante el encuentro como un tema que no es novedad, sino que viene desde hace tiempo. La legisladora hizo referencia a la presencia de una gran cantidad de cuchillos, machetes y armas caseras que periódicamente son detectadas entre alumnos que concurren a establecimientos del departamento norteño.
Una de las principales razones para la deserción escolar es la baja autoestima de nuestros estudiantes hispanos, sufrida por partida doble. Por un lado, porque la adolescencia en sí es el período en que más inseguros se sienten nuestros jóvenes, incómodos con su cuerpo por los cambios que están experimentando, sensibles a las críticas, solitarios y vulnerables a la presión de grupo.
Por el otro, porque siendo hispanos son más vulnerables a los prejuicios, si no hablan bien inglés son vulnerables al aislamiento, y los estudios así lo demuestran. Por ejemplo, según un estudio de 2010 de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), los hispanos sufren más discriminación por parte de los adultos que los asiáticos.
Según el estudio, siete de cada 10 adolescentes hispanos reportó haber sufrido discriminación por parte de los adultos, mientras sólo un poco más de la mitad de los asiáticos informó este tipo de discriminación. “El joven o la adolescente que son discriminados sufren un rechazo que, muchas veces no es abierto, pero no por eso menos efectivo", explicó a Efe la psicóloga Niza Rodríguez, especialista en familia, para quien la discriminación escolar es una de las formas más dañinas de abuso entre los adolescentes.
Agregó que " el rechazo genera inseguridad y la inseguridad se manifiesta en los comportamientos académicos. Así los jóvenes discriminados participan menos en clase, se 'sienten' menos capaces de aprender, pierden la motivación por el estudio y los resultados académicos generalmente decaen".
Como la vida misma, en el deporte "te dan golpes, te caes y te levantas, las experiencias que se generan ayudan a los estudiantes a ser más fuertes para afrontar sus dificultades", nos dijo el entrenador. Ayúdelo a sentirse seguro y a creer en sí mismo. Esto se logra demostrándole amor incondicional y ayudándole a resolver los problemas que pueda encontrar en la vida. El adolescente, como el adulto, a veces necesita apoyo moral en caso de problemas, y no se trata de resolverle los problemas, porque él necesita crecer emocionalmente, sino de darle una mano.
Debe crear un ambiente tranquilo en su casa, con su propio comportamiento. Esto puede ser imposible si su familia ha sido víctima de violencia, pero si usted está ansioso por algo debe explicarle a su hijo o hija cómo se siente y por qué, ellos lo perciben todo aunque intente ocultarlo. Escúchelo, Escúchelo, Escúchelo.
Reconozca los logros de su hijo y felicítelo por estos, no destaque siempre las cosas negativas, este refuerzo positivo ayudará a su hijo o hija a confiar en sí mismo. Es importante que si lo hace, sea de manera genuina, ellos se darán cuenta si usted está mintiendo. Tenga mucha paciencia, es una virtud que sólo se logra en la adultez y tras años de éxitos y fracasos. Sus hijos aún no pasan por esta etapa, es natural que se enfoquen en las cosas que se le hacen más fáciles, como salir con sus amigos, en lugar de estudiar. Use su sabiduría para guiarlo por los asuntos realmente importantes en la vida.
Cultura
La marginación cultural en nuestro sistema educativo público formal se presenta entre otras cosas porque:
El conocimiento se presenta de forma segada, por áreas y asignaturas no que no dan cuenta especifica de ¿para qué sirve el conocimiento?, el no ensamblar el saber, hace que se tengan los datos, pero no el saber qué hacer con ellos, ni como estos se pueden vincular para resolver los problemas de la vida cotidiana, en la escuela colombiana se privilegia un solo tipo de inteligencia, ligada a la respuesta a lo académico y no se toma en cuenta que:
"La actividad intelectual es inseparable del contexto específico y de la naturaleza de la tarea espacio de la actuación, en donde se puede observar la utilización que hace el sujeto de los conocimientos y el uso de las habilidades para la resolución de problemas. En efecto, si uno o una estudiante "fracasa" o no alcanza los objetivos propuestos por el currículo o por el profesor o la profesora, se dirá que los procedimientos utilizados en esa actuación no fueron acertados, pero no podría decirse que el niño o la niña o el joven o la joven carecen de inteligencia y en consecuencia de capacidad intelectual" (Rincón, 2004)
Si lo anterior se incluyera en el proceso docente educativo en Colombia se abrirían nuevas posibilidades para comprender las diferencias entre seres humanos, pero mientras el sistema este diseñado para responder solo a test habrá marginación.
A pesar de que el Sistema Educativo Público es para todas las personas, independientemente del estrato socioeconómico, a él asisten las personas menos favorecidas económicamente.
Estas personas por sus condiciones de sobrevivencia no tienen acceso a otras manifestaciones culturales y por lo tanto su visión del mundo es reducida y estigmatizada por la escuela, a pesar de que esa visión del mundo que los y las dicentes tienen hacen parte de sus identidades, la diferencia en razón a la deprivación cultural hace que lo que se considera "normal" desde la escuela y
desde la sociedad los condene sus experiencias y conocimientos a la marginalidad.
Un ejemplo de lo anterior sucedió en Argentina, Elbaum hallo en sus investigaciones con grupos punkeros, que:
"estos colectivos, además de brindar un ámbito de pertenencia social terminan proponiéndose – ante ciertos grupos juveniles – como únicas alternativas frente a las instituciones que tradicionalmente han sido catalogadas como "prestadoras de identidades", entre ellas la familia, la escuela, los partidos políticos, o las organizaciones sindicales.
En el interior de dichos colectivos se suelen generar percepciones comunes de la realidad" que tienden a generalizar formas de resentimiento y de oposición ciega a cualquier forma de integración social, como la escolar" (Elbaum, 1998); en la escuela las relaciones con los chicos y las chicas que manifiestan expresiones culturales diferentes tienden a volverse conflictivas y de mutua desconfianza entre las personas de la comunidad educativa, se dan entonces procesos de marginalización y auto marginalización donde no se sabe si es la escuela la que excluye a las personas diferentes a su propia percepción de lo que debe ser la cultura, o si son los y las dicentes quienes terminan por autoexcluirse " la institución escolar no logra manejar las particularidades culturales de estos y estas jóvenes y ellos y ellas dejan la escuela con la sensación de que esta institución "no da lo que sirve para la vida".
La brecha entre una oferta homogeneizante - rutinizadora y no creativa – y unas demandas particulares (que dotan de existencia social a estos y estas jóvenes por el hecho de ser punks de barrio) hacen que resulten invisibles (o fatales) las deserciones" (al dejar la escuela los y las jóvenes buscan formas de pertenecer, de ser "alguien" al interior de ciertos grupos, de diferenciarse, de ser alternativa a un Sistema Escolar homogeneizarte e inhábil para "canalizar y contener conflictividades y deserciones, para dotar a los y las jóvenes de identificaciones y representaciones etarias"
La escuela al querer imponer una determinada cultura margina y rechaza a ciertos grupos de personas. El lenguaje es un factor de marginación para los y las estudiantes jóvenes, adultas y adultos. El lenguaje de las personas se
desarrolla a través de la existencia según las necesidades y las vivencias, pero cuando la gente llega a las Instituciones Educativas, el lenguaje no es el mismo; es el lenguaje de una cultura diferente, extraña a los y las alumnos.
Si llevamos las enseñanzas de Freire a nuestra realidad, creo que se puede decir que muchos de los contenidos de las áreas y el lenguaje que en ellos se utilizan crean sentimientos de miedo a un acceso cultural diferente y alejan a los y las estudiantes de las aulas escolares, pues al parecer no se da una mediación cultural entre lo que ellos y ellas saben y lo que se brinda en las Instituciones Escolares. A lo anterior hay que añadir que en las terceras jornadas así como en las diferentes pruebas del estado se privilegia el lenguaje escrito "suele existir una considerable distancia entre el aprendizaje de aquellos contenidos correspondientes a las distintas áreas disciplinares y los lenguajes expresivos".
En Medellín, en un estudio realizado en el año 2001 por Lucía Vélez y equipo se constató que:
"El ambiente escolar de la Educación de Adultos y Adultas es un ambiente adusto, frío, lleno de reglas y mandatos donde el adulto o la adulta es tratado o tratada como un menor de edad, que pierde su capacidad de decisión y es sometido o sometida a un control de su voluntad, sus emociones y hasta de sus deseos, un control total sobre sus cuerpos, una rigurosidad en la disciplina de los cuerpos, el control de los espacios, el roce de los cuerpos, la mirada entonces se pierde y se estrella contra el tablero o el techo del aula sin poder expresar algún sentimiento donde pueda disentir, contrastar, criticar, crear, innovar sentirse persona pensada y razonada.
En este ambiente nada florece,... ni aún el deseo por el estudio, esa actividad de aprender para repetir. Los currículos son rígidas, organizadas por CLEIs pero con contenidos de la educación básica media poco significativos para los y las jóvenes, adultas y adultos que tienen que enfrentarse cada día a otras realidades. Contenidos que no se relacionan muchas veces con su experiencia y en este marco la Educación Artística no aparece en sus ambientes de creatividad y originalidad que desarrollan potencialidades de educabilidad, por considerarse en los actores educativos sujetos de educación como algo
innecesario, sin sentido práctico o solo como un pasatiempo improductivo. Si la sociabilidad capacidad de relacionarse y comunicar con los demás fuera únicamente efecto del código genético, poco espacio de acción tendría el educador o la educadora y menos él o la de jóvenes, adultas y adultos, porque la base biológica sería inaccesible y rebelde a toda intervención exterior. Pero resulta que la sociabilidad se adquiere y desarrolla, a lo largo de toda la vida, por el efecto producido medio ambiental, a través de las estimulaciones y las adecuadas respuestas a ellas".
Adicciones
Casi 1.200 alumnos que presentan consumo problemático de drogas en Salta dejan el sistema escolar por el mismo consumo y la falta de motivación en las escuelas. Las cifras fueron admitidas ayer por el secretario de Adicciones de la Provincia, Martín Teruel, en su paso por la Cámara de Diputados. Si bien este número no parece tan resonante para la totalidad de la matrícula de las escuelas públicas secundarias (unos 120 mil alumnos) esto genera preocupación entre las autoridades de la Provincia. Convocado por la comisión de Educación, el funcionario estuvo acompañado por su equipo técnico, que fue el encargado de responder cada una de las inquietudes de los legisladores. El caso del adolescente oranense que atacó hace mas de una semana a su profesora con un machete fue el motivo principal por el que Teruel brindó explicaciones sobre el trabajo que se realiza en las instituciones educativas. Basado en estadísticas de la repartición, de 2.911 casos atendidos por Adicciones durante el primer semestre del 2016, el 76% abandonó los estudios (unos 2.212 alumnos). De ese total, un 54% (1.194 chicos) dejó la escuela por el uso de estupefaciente y la falta de estímulo para concurrir a los establecimientos. En menor proporción le siguen causas como situaciones de pobreza, traslado, crisis familiares o por sumarse a alguna actividad laboral. La mayoría son adolescentes.
"El consumo de los chicos en las escuelas es un emergente de problemáticas sociales que se metieron en la escuela, pero que existen en la sociedad en general", dijo Teruel.
Inseguridad y su impacto en la deserción escolar.
Todas las violencias del entorno afectan las condiciones de convivencia y aprendizaje; .aunque no toda inseguridad o amenaza puede rotularse como “violencia escolar”. Esta realidad se torna más compleja y relevante ante la pérdida de confianza mutua entre la institución educativa y la familia, que han dejado de ser instancias referenciales, simbólicas y disciplinarias ante la inseguridad y la violencia. Cuando esto sucede, los sujetos jóvenes y adolescentes rompen los frágiles lazos con la institución educativa y se convierten en seres ocultos, sólo visibles en escenas de violencia etiquetadas por los medios de comunicación masiva; mientras las escuelas siguen aisladas, configurando institucionalidades centradas en demandas tecno-burocráticas, incapacitadas para leer críticamente diferentes situaciones de violencia y modos de actuar frente a ellas. Palabras clave: violencia escolar, comunidad educativa, institución educativa, jóvenes, adolescentes. Quizás por la importancia que le están dando los medios de comunicación, se habla del tema más allá de los muros de la escuela o, posiblemente, porque el asunto empieza a ser tratado por los políticos y las políticas de seguridad ciudadana. Medios, personas adultas y sujetos decisores de políticas públicas piensan que el fenómeno de la violencia en la escuela y la violencia entre escolares es un tema propio de la época, unido a la cuestión de las escuelas ingobernables, como manifestación del declive de las sociedades disciplinarias; que, en palabras de Guillermina Tiramonti y Analía Minteguiaga (2010), se podría plantear como el debilitamiento del entramado institucional de la modernidad que resulta de “la confluencia de una acumulación de cambios tecnológicos y de modificaciones en la organización del poder”, lo que las lleva a afirmar que: “En este contexto, y formando parte del mismo proceso, la institución escolar está cuestionada como dispositivo para la normalización de los jóvenes y como canal de acceso a la cultura contemporánea. Este fenómeno social aparece acompañado de percepciones de niñez, adolescencia y juventud incontroladas e incontrolables, para quienes las leyes son muy laxas, los castigos muy blandos y con quienes la escuela parecería que nada puede hacer en su tarea de convertirlos en sujetos disciplinados y civilizados. Los temas violencia escolar y violencia entre los escolares no surgen en nuestros días; tienen sus historias y siguen haciendo parte de las inquietudes en búsqueda de respuestas, aunque no las haya ciertas y definitivas, porque éstas asumen distintas manifestaciones y usos según el contexto histórico y social; además, los diversos sentidos de las expresiones reflejan la diversidad de situaciones que se involucran. Es un tema que se viene configurando, desde hace unos 15 años, como asunto de estudio, de debate, de disputa y lucha académica, librada en campos simbólicos y políticos. En esta trayectoria varios supuestos, nociones y definiciones se han elaborado desde múltiples actores sociales, y es a partir de estos presupuestos que se han interpretado los acontecimientos y experiencias cotidianas, donde los académicos y académicas, los medios de comunicación y los actores políticos inciden en la descripción de los hechos y en la lectura de los datos que sobre ellos se generan.
- Economía:
Analfabetismo
El analfabetismo tiene sus efectos sobre sus mismas causas, convirtiéndose con ello en un círculo vicioso.
A ello hay que agregar que los contenidos de la educación escolar chocan frontalmente con la cultura de los pueblos indígenas, lo que también influye en una mayor tasa de deserción y en mayores insuficiencias en cuanto a la calidad de la instrucción y de la educación recibida por los niños y jóvenes indígenas.
Así por ejemplo en la educación primaria la juventud indígena rural es a la única que tiene acceso; sin embargo, la cobertura para los jóvenes de 15 a 19 años sólo alcanza el 47%, un 13% por debajo para el mismo grupo de edad, con respecto al resto de la población rural, la cual es en su mayoría ladina; en los grupos de 20 a 29 años la situación es mucho más dramática, pues casi sólo uno de cada cuatro jóvenes tiene acceso a algún grado de educación primaria.
El papel de la mujer en las comunidades indígenas rurales sigue estando reservado casi con exclusividad a la procreación de los hijos y la consiguiente atención de las actividades domésticas.
En la base de todo esto se encuentra la cultura demográfica basada en uniones conyugales muy tempranas de las jóvenes indígenas, y un poco más postergadas en el caso de los varones.
Sistema de educación gratuito
Uno de los mayores retos pendientes que se tienen en México en el ámbito de la educación es el relativo a la llamada “deserción escolar”, término que, de inicio debería ponerse en tensión; en efecto, es tal la complejidad que está detrás de cada decisión de dejar de estudiar, que resultaría imprudente asumir que se trata de una actitud de “irresponsabilidad” o simple “abandono” de parte de las y los jóvenes que dejan de asistir a clases.
Desde esta perspectiva, sería deseable que la Secretaría de Educación Pública (SEP) modificara el concepto ya que, asumido de manera estricta, resulta incluso estigmatizante y discriminatorio para aquellas y aquellos jóvenes que se han visto obligados a no concluir los estudios de educación media superior.
De acuerdo con los datos del Censo de Población y Vivienda 2010, en México había en ese año un total de 822 mil 563 adolescentes entre los 15 y los 17 años de edad. De ellos, no asistían a la escuela 269 mil 441, es decir, 30.5%.
Debe destacarse que la inasistencia al bachillerato es mayor entre los hombres que entre las mujeres, pues de los 443 mil 423 adolescentes del sexo masculino contabilizados en 2010, había 140 mil 850 que no estaban inscritos en el nivel de educación media superior, dato equivalente al 31.8% de ellos.
Por su parte, de las 439 mil 140 mujeres en edad de asistir al bachillerato, el Censo de 2010 contabilizó a 128 mil 591 que no tenían la oportunidad de hacerlo, cifra equivalente a 29.3% de las adolescentes en edad de estudiar la educación media superior.
Los estados con menor asistencia En todo el país hay 17 entidades que tienen índices de inasistencia al bachillerato superior a la media nacional. La peor situación encuentra en Michoacán, en donde 45.1% de las y los adolescentes que en 2010 estaban entre los 15 y los 17 años de edad no asistían a la escuela.
En segundo lugar se encuentra Guanajuato, con un 41% de inasistencia en el grupo de edad señalado, en el 2010; en tercer sitio está Chiapas, con un 39.8%; le sigue en cuarto sitio Zacatecas con un 39% y en el quinto peor lugar se encuentra el estado de Guerrero, con un 36.9% de inasistencia.
Otras entidades con promedios superiores al nacional son: Jalisco, Durango, Aguascalientes, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Hidalgo, Morelos y San Luis Potosí.
El drama de la deserción En el año 2012 se presentaron los resultados de la Encuesta Nacional sobre deserción en el nivel medio superior. En ella se establece que hay al menos dos indicadores fuertemente relacionados con el de la deserción escolar. El primero de ellos es el relativo a la eficiencia terminal, es decir, el número de alumnas y alumnos que terminan el ciclo completo de la educación media superior, respecto del número que ingresaron en un determinado ciclo escolar.
En ese sentido, México tiene uno de los niveles más bajos de eficiencia terminal entre los países de la OCDE, en donde la media es de 68%; en contraste, para nuestro país el porcentaje alcanza únicamente 52%. Debe destacarse que la eficiencia terminal es mayor en las mujeres que entre los hombres, al registrarse una tasa de 55% para ellas, y de 48% para ellos.
El segundo indicador relacionado con la deserción es la tasa de graduación, es decir, el porcentaje de alumnas y alumnos. En países de la OCDE como Finlandia, Japón o Alemania, se sitúa por arriba del 90%; en el nuestro, es de apenas 45%, muy por debajo del promedio general de los países miembros de este organismo, el cual se sitúa en 75%.
Para comprender la magnitud de la llamada “deserción escolar”, a lo largo de la trayectoria que va de la primaria a la educación media superior, debe considerarse que, de cada cien niñas y niños que ingresaron en 1999 a la primaria, únicamente 80 lograron egresar del sexto grado en la “edad normativa”.
Posteriormente, al finalizar el ciclo de la secundaria, de los cien que ingresaron a la primaria en 1999, sólo 66 lograron finalizar en tiempo y forma la secundaria; mientras que únicamente 36 lograron terminar la preparatoria o el bachillerato.
En este contexto, los datos de la SEP indican que ha habido una lenta disminución de la tasa de deserción escolar, la cual pasó de 18.8% en el ciclo 1990-1991, a una de 14.4% en el ciclo 2011, 2012; esto significa una reducción de únicamente 4.4 puntos porcentuales, o bien una reducción de 23% en dos décadas.
Una tendencia similar se observa con la tasa de reprobación, la cual también está íntimamente vinculada a la tasa de deserción escolar.
Esta tasa bajó de 44.2% en el ciclo escolar de 1990-1991, a 32.5% en el ciclo escolar 2011-2012. En este caso se trata de una reducción de apenas el 26.4% en dos décadas.
Magnitudes alarmantes En números absolutos las magnitudes son preocupantes, pues de los 4.18 millones de alumnas y alumnos que iniciaron el ciclo escolar 2010-2011, hubo 625 mil 142 que dejaron sus estudios, de los cuales, 282 mil 213 fueron mujeres y 342 mil 929 hombres.
En total, entre los ciclos escolares 2000-2001 y el 2010-2011, más de 6.5 millones de adolescente han tenido que dejar la escuela; y de acuerdo con el módulo especial de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en relativo a la educación media superior, más de 52% de ellos han tenido que hacerlo debido a dificultades económicas en sus hogares; mientras que un 23% dejó la escuela por embarazo, matrimonio o unión.
Los estados con mayor deserción
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Deserción en la Educación Media Superior, las entidades de la República mexicana en las que hay mayor porcentaje de alumnas y alumnos que tuvieron que dejar sus estudios en el ciclo 2010-2011 son: Nuevo León, con un 23.55%; Distrito Federal, con 18.53%: Chihuahua con un 17.57%; Morelos, con un 17.50%; Guanajuato, con 17.48% y Coahuila con 17.39%.
Es de llamar la atención que en varias de las entidades más pobres de nuestro país la deserción escolar en educación media superior es más baja, tal es el caso de Puebla, con una deserción de 10.06%, en Chiapas, de 10.35%; en Tabasco de, 11.96%; en Veracruz, de 12%; en San Luis Potosí de 12.64%, y en Guerrero, de 12.91%.
FALTA DE INFRAESTRUCTURA
Las escuelas, además de ser el lugar donde niños y jóvenes aprenden, también son el sitio donde pasan más tiempo después de su hogar. Por ello, una parte importante a considerar para el desarrollo de la educación es la infraestructura con la que operan los centros educativos.
De acuerdo con el estudio de infraestructura escolar realizado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en México son pocas las escuelas que disponen de todos los espacios físicos de apoyo a la enseñanza: salones de cómputo, bibliotecas escolares, salas de profesores y salones de actividades artísticas. Entre 95 y 99 por ciento de las escuelas indígenas no cuentan con ninguno de los espacios antes mencionados, o tienen solamente biblioteca escolar
En el documento, elaborado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), se da cuenta que más de una cuarta parte de los estudiantes de educación básica considera que el peor lugar de su escuela son los baños, porque nunca están limpios y carecen de puertas. A ello se suma la queja por las malas condiciones del mobiliario, en particular las bancas.
Al menos 20 por ciento de los alumnos de primarias indígenas señalaron que sus escuelas carecen de agua potable, mientras que a 16.5 por ciento les desagrada que los salones de clase sean de tamaño reducido. Se calcula que por lo menos una quinta parte de los estudiantes de primaria y secundaria públicos consideran que se requieren aulas más grandes o un mayor número para mejorar las condiciones de la escuela, así como para garantizar su mantenimiento. Una infraestructura escolar adecuada, advierte, puede influir de manera muy positiva en la sensación de seguridad de los alumnos, elevar su autoestima, potenciar su aprendizaje y estimular el deseo de permanecer dentro del sistema educativo.
La pobreza generalizada, las condiciones del medio ambiente, la utilización de los recursos naturales y el desarrollo económico y social son factores estrechamente vinculados con el crecimiento y la distribución de la población.
Uno de los objetivos fundamentales de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) es asegurar que en las estrategias de población y desarrollo se reconozcan esos vínculos y se aborde toda la gama de cuestiones conexas.
La mayoría de la población mexicana no cuenta con los recursos económicos necesarios para cursar sus estudios básicos en escuelas particulares, que en realidad este no es un problema relevante dentro de la educación de México, el problema en sí, es la mala calidad educativa que nos brindan las escuelas públicas, partiendo desde la falta de una biblioteca por escuela, y enfocándonos particularmente en este punto, ya que si hacemos recuento de las decadencias de la educación de nuestro país, podríamos hacer una lista enorme.
Para muchos países, el hecho de disponer de una construcción escolar apropiada sigue siendo una utopía, especialmente en los países menos desarrollados (PMD) o más severamente afectados (MSA), donde los recursos para la educación son mínimos. Pandit Nehru decía que, en las regiones de clima cálido, la sombra de un árbol proporciona un refugio apropiado para la enseñanza y el aprendizaje. A pesar de que generalmente una mezquita, un templo, o una casa alquilada, son utilizados como escuelas en la mayoría de los países, todos aquéllos que se encargan de la educación de los jóvenes prefieren tener un verdadero edificio escolar construido para este fin. Los edificios escolares forman parte de la infraestructura social de un país y por lo tanto pueden incluirse en la formulación de proyectos para la asistencia del PMA. En muchas partes del mundo los gobiernos se enfrentan al doble problema de mantenimiento de las escuelas existentes y de construcción de nuevos edificios, ya sea para todos aquéllos que ya están recibiendo educación en edificios en mal estado, o para las nuevas generaciones.
DESNUTRICIÓN 

Una mala alimentación puede repercutir en el rendimiento escolar de los niños, por lo que su capacidad de aprender se puede ver comprometida al no tener la suficiente energía para sus actividades
Los factores económicos y sociales que inciden en la escolaridad han sido objeto de numerosos estudios; en cambio, se dispone de muy poca información sobre los efectos que tienen la nutrición y la salud sobre la matrícula y los resultados escolares. Es posible que esta falta de información haya contribuido a que, en sus políticas educativas, la mayoría de los países haya prestado poca atención al estado nutricional y de salud de los alumnos. En los países desarrollados se observan en general porcentajes bajos de malnutrición, de carencias nutricionales específicas y de condiciones patológicas que perturban el progreso escolar y amenazaron seriamente la salud pública. En los países en desarrollo (en especial en los sectores de bajos ingresos), las infecciones y la desnutrición tienen muchas veces un carácter endémico. Se observan con suma frecuencia malnutrición por insuficiencia proteíno-calórica y carencia de oligoelementos (entre ellos, vitaminas y minerales).Se producen con suma frecuencia infecciones gastrointestinales y del tracto respiratorio superior, lo que acrecienta el riesgo de malnutrición y mortalidad Por eso en estos países, la malnutrición debería ser considerada como un factor que amenaza el futuro educativo de los niños de todas las edades y que debería preocupar a las autoridades de salud pública, nutrición y educación. El elevado porcentaje de malnutrición entre los niños pequeños tiene graves repercusiones en su desarrollo, pues esos primeros años de la vida son fundamentales para su crecimiento y desarrollo. Las aptitudes y actitudes básicas se forjan en la primera infancia; además, en ese periodo del desarrollo hay una gran demanda de energía para satisfacer las necesidades biológicas y sociales de crecimiento y maduración. Asimismo, el contexto socioeconómico de malnutrición adquiere toda su importancia a la luz de lo que se conoce sobre los determinantes ambientales del desarrollo psicobioló- gico. Los niños que sufren de malnutrición pertenecen a las familias con niveles más bajos de ingresos y de educación dentro de la comunidad. Este contexto ambiental puede acentuar los efectos perjudiciales de las carencias nutricionales y viceversa.
Como todo organismo vivo, el niño en su maduración biológica tiende a un ritmo normal de desarrollo. En otras palabras, los traumatismos precoces pueden corregirse si el niño es ubicado en un ambiente social benéfico, pero las condiciones ambientales en que viven por lo general los niños desnutridos pueden impedir este proceso de reorientación. En esos casos, las condiciones socioeconómicas de la familia y el medio ambiente biofísico están lejos de ser benéficos. Además, por lo general es raro que este ambiente adverso mejore substancialmente durante el crecimiento del niño. Esta continuidad hace que el desarrollo de los niños que han sufrido de malnutrición no se reoriente hacia la normalidad.
Conclusión:
La investigación de la deserción de los jóvenes nos ayuda a precisar las causas y consecuencia de la deserción. Los ex - alumnos y desertores coinciden con la opinión de los docentes, el que muchos estudiantes se retiran del colegio: Estos deben ayudar a sufragar los gastos de su familia, muchas veces numerosas, y con los padres dedicados a trabajos de baja remuneración o, peor aún, subempleados o desempleados. En relación con las causas, los docentes, llegaron a conclusiones semejantes a las manifestadas por los desertores encuestados: los factores económicos y sociales se contraen sin que puedan encontrar una salida viable a su condición actual. Los problemas económicos del estado han influido en forma negativa en la calidad de los recursos públicos; de ahí la necesidad de mejorar la distribución y eficacia de los recursos disponibles en cada centro educativo con el fin de combatir la deserción. Para bajar el índice de deserción es necesario que las acciones aseguren el desarrollo y el compromiso humano dentro de una adecuada estructura organizacional. Las estrategias deben estar encausadas hacia dos fines: 1° al ser la deserción una consecuencia de los factores relacionados con el entorno socioeconómico, se deben mejorar las condiciones materiales en las cuales se lleve a cabo el proceso pedagógico. Un segundo fin es, que, por el inadecuado desempeño escolar, se debe mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje, de ahí la necesidad de modificar sustancialmente la manera de organizar, promover y evaluar los aprendizajes básicos, con el propósito de que el alumno pueda desarrollar plenamente sus potencialidades y destrezas. La innovación educativa es un elemento que se debe tomar en cuenta para realizar los cambios propuestos. Esta debe partir del aula, de la institución educativa, y del Ministerio de Educación Pública, adecuando las necesidades y los problemas específicos en su realidad socio-cultural; para mejorar la calidad de la educación. Se deben promover jornadas de intercambio de conocimientos y experiencias entre los docentes de primaria con los de secundaria y así, en conjunto
establecer pautas para que la redefinición de la oferta educativa sea más atractiva a los estudiantes y pertinente con sus necesidades. La transición entre primaria y secundaria será entonces un proceso conciliador de objetivos entre uno y otro nivel, en el que se consideren las condiciones y las características particulares de cada estudiante, favoreciendo el potencial de cada uno de ellos en cuanto los aspectos cognitivo y afectivo. Desde la perspectiva de una nueva estructuración de los centros educativos se precisa un análisis de las características de la colectividad local y un estudio de los problemas de cada centro. Debe tomarse en consideración que el cambio debe enmarcarse en la especificidad de cada comunidad con el propósito de desarrollar procedimientos que descubran prácticas innovadoras tanto dentro como fuera de la escuela y haga partícipe a esa comunidad de la solución de los problemas que afectan a sus hijos.


